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Kanji para recordar - s/Kanji Para Recordar. Aprende a... · PDF fileKanji para recordar Curso mnemotécnico para el aprendizaje de la escritura y el signi³cado de los caracteres

Sep 17, 2018

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  • Kanji para recordar

    Curso mnemotcnico para

    el aprendizaje de la escritura y

    el signicado de los caracteres japoneses

    James W. Heisig

    con

    Marc Bernab y Vernica Calafell

    Herder

  • ndice

    Prefacio a la versin espaola . . . . . . . . . . . . 7

    Introduccin . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9

    Parte primera: Cuentos (Lecciones 112) . . . . . . 21

    Parte segunda : Argumentos (Lecciones 1319) . . . 139

    Parte tercera: Componentes (Lecciones 2056) . . . 211

    ndices . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

    i. Kanji . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 479

    ii. Componentes . . . . . . . . . . . . . . . . 496

    iii. Kanji segn nmero de trazos . . . . . . . . . 499

    iv. Palabras clave y signicados de componentes . . . 509

  • Prefacio a laversin espaola

    Marc Bernab y Vernica Calafell

    Este libro es una reinvencin en castellano del ya clsico libro que JamesW. Heisig escribi en el ao 1977 y que ha demostrado su validez y surabiosa funcin didctica durante todos estos aos: Remembering theKanji: A complete course on how not to forget the meaning and writing ofJapanese characters. Con l, miles de estudiantes de japons de todo elmundo han podido superar el temible escollo que representan los kanji deeste bello idioma, por cuya dicultad los exploradores y misioneros portu-gueses, en el siglo xvi, lo calicaron de lengua del diablo.

    La mayora de los estudiantes de japons se empean en desesperarse,pensando que los kanji solamente se pueden aprender ante una mesa, hin-cando los codos en ella y escribiendo una y otra vez el mismo carcter, abase de un colosal esfuerzo memorstico. Nosotros mismos hemos lucha-do con el mismo problema durante aos, y la verdad es que es realmentedesesperante. Sin embargo, este libro demuestra que, si contamos con unabuena estructura y un buen mtodo imaginativo, como lo llama el Dr.Heisig, el muro que representan los kanji puede derribarse sin tanto esfuer-zo. Esperamos que muchos otros estudiantes puedan tambin derribar estemuro a travs de esta versin en castellano.

    La creacin de este libro fue un trabajo colaborativo, hecho posible gra-cias a un ao sabtico del Dr. Heisig en la Universitat Pompeu Fabra deBarcelona. A partir de nuestro contacto, la idea de hacer una versin espa-ola de Remembering de Kanji empez a plantearse ya no como una idea,sino como una realidad que tard pocos pero muy intensos meses de con-tacto diario en materializarse.

    Calicamos esta versin castellana como de reinvencin ms que detraduccin, porque gran parte de los contenidos de la obra original estnestructurados sobre juegos de palabras o asociaciones culturales que hacenimposible una traduccin en el sentido ms ortodoxo de la palabra. Sinembargo, tanto el mtodo como la disposicin de los caracteres son com-pletamente eles al original. 7

  • Otro gran escollo para la preparacin de este libro es la seleccin de unasola palabra clave concreta para cada uno de los kanji. Tengamos en cuen-ta que los kanji son una forma de escritura milenaria, y que los caractereshan venido cambiando tanto de forma como de signicado a travs de losaos, teniendo en la actualidad muchos de ellos varios signicados queincluso en ciertos casos son contradictorios. Cuando ha sido posible,hemos elegido el sentido predominante del kanji. En otros casos, hemoselegido sentidos secundarios por usarse dichos sentidos en las combinacio-nes de kanji ms frecuentes o simplemente porque el sentido principal ha-ba sido adoptado ya por otro kanji de anterior aparicin.

    Sin embargo, no hemos podido evitar que haya varias palabras clavecon sentidos puramente sinnimos. Lo que s hemos descartado han sidopalabras con la misma raz (por ejemplo, conanza y conar) pararepresentar kanji distintos. Incluso as, hay casos en los que es prctica-mente imposible encontrar otra solucin por falta de sinnimos apropia-dos. La mayora de los problemas mencionados surgen en la tercera partedel libro, parte en la que el lector debera tener ya la suciente autonomacomo para cambiar una palabra clave que no crea apropiada a su antojo,eso s, andndose siempre con mucho cuidado porque se trata de una ope-racin en la que el tiro puede salir muy fcilmente por la culata.

    Por ltimo, hemos tenido muy en cuenta que el pblico de este libroest en todo el mundo hispanohablante y no slo en un pas concreto. Porello, hemos intentado utilizar un espaol neutro, entendible en Espaa yen toda Latinoamrica. As, hemos evitado palabras y expresiones total-mente normales en Espaa pero extraas o incluso malsonantes en ciertospases americanos, y viceversa. Si por error o ignorancia hemos utilizadoespaolismos, agradeceramos que se nos advirtiera de ellos para corregir-los en futuras ediciones.

    Nos gustara agradecerle al Dr. Heisig la conanza que ha depositadoen nosotros para crear la versin en espaol de su libro y por estar siempreah, brindndonos sus valiosos consejos e indicaciones. Gracias tambin ala Editorial Herder por su inters en el proyecto y por haber posibilitado supublicacin en condiciones algo extraordinarias.

    LAmetlla del Valls (Barcelona, Espaa)4 de febrero de 2001

    8

  • Introduccin

    James W. Heisig

    El objetivo de este libro es proporcionar al estudiante de japons unmtodo sencillo para correlacionar la escritura y el signicado de los carac-teres japoneses de modo que ambos aspectos resulten fciles de recordar.El libro no est nicamente pensado para el principiante, sino tambinpara el estudiante ms avanzado que desee obtener una solucin al cons-tante sentimiento de frustracin que surge al olvidar cmo escribir loskanji, y para el estudiante que desee un modo de sistematizar lo que yaconoce. Este mtodo ofrece una nueva perspectiva desde la cual aprenderlos kanji, mostrando cmo desglosar las complejidades del sistema deescritura japons, sealando sus elementos bsicos y sugiriendo modos dereconstruir los signicados a partir de dichos elementos.

    Existen, por supuesto, muchas cosas que las pginas de este libro noharn por nosotros. No vamos a encontrar nada sobre cmo se combinanlos kanji para formar palabras compuestas. Ni tampoco hablaremos de losdistintos modos de pronunciar los caracteres. Adems, se han omitidotodo tipo de cuestiones relacionadas con su uso gramatical. Todos estosson temas que deben ser tratados de forma especial e independiente. De to-dos modos, podemos simplicar enormemente la memorizacin delsignicado y de la escritura de los kanji que quizs sea la barrera msdifcil de superar con creces al aprender japons si aislamos ambosaspectos y los estudiamos por separado.

    Lo que hace que sea tan fcil olvidar los kanji es que carecen de conexinalguna con los patrones normales de la memoria visual. Estamos acostum-brados a las montaas y a las carreteras, a las caras de la gente y al aspectode las ciudades, a las ores, a los animales y a los fenmenos naturales.Aunque solamente podamos recordar inmediatamente una fraccin de loque vemos, estamos seguros de que, si prestamos suciente atencin, po-dremos recordar cualquier cosa que queramos recordar. Esta conanza noexiste en el mundo de los kanji. La aproximacin ms cercana al tipo depatrones de memoria que requieren los kanji son los diversos alfabetos ysistemas numerales que conocemos. La diferencia estriba en que, mientrasdichos smbolos suelen ser pocos y muchas veces estn relacionados consonidos, los kanji son miles y no tienen valores fonticos consistentes. No 9

  • obstante, los mtodos tradicionales para aprender los caracteres japoneseshan venido siendo hasta ahora los mismos que los mtodos para aprenderlos alfabetos: repetir las formas una por una, una y otra vez, ao tras ao.Dejando aparte todo valor asctico que pudiera tener dicha actividad, elmodo ms efectivo sera primero el de relacionar los caracteres a algo norelacionado con su sonido, para as romper vnculos con la memoriavisual, en la que conamos al aprender los alfabetos.

    Los orgenes del sistema de escritura japons se remontan a la antiguaChina, al siglo xviii antes de la era cristiana. La escritura china, en la formaen la que la encontramos codicada unos 1.000 aos ms tarde, consistabsicamente en detallados caracteres pictogrcos. Al transcurrir los siglos,dichos caracteres sufrieron varias transformaciones y un proceso de estili-zacin, as que en el momento en el que los kanji fueron introducidos enJapn, gracias a unos monjes budistas de Corea, y los japoneses empezarona experimentar con la escritura china para ver cmo la podan adaptar a supropio idioma (aproximadamente entre los siglos IV y VII de nuestra era),ya se trataba de caracteres mucho ms ideogrcos y abstractos. Los japo-neses efectuaron sus propias contribuciones y cambios con el tiempo, algoque caba esperar. Y siguen hacindolo, como cualquier otra cultura orien-tal moderna que utilice los kanji, aunque ms en temas de uso que deforma.

    Esta historia es tan fascinante que muchos han respaldado el estudio dela etimologa como un modo de aprender los kanji. Sin embargo, el estu-diante se da cuenta rpidamente de los muchos puntos dbiles de dichoenfoque. Es muy atractivo ver el antiguo dibujo de una mujer grabado trassu respectivo kanji, o descubrir la forma rudimentaria de una mano, un r-bol o una casa. Pero cuando apartamos la vista del carcter, la clara memo-ria visual del familiar objeto sirve de poco para recordar cmo escribir elkanji. Los estudios etimolgicos son de mayor ayuda tras haber aprendidolos kanji de uso general. Antes de eso, lo nico que hacen es aadir msobstculos a la memoria. Necesitamos distanciarnos mucho ms radical-mente de la memoria visual.

    Vamos a describirlo de un modo alternativo ms grco. Imaginmo-nos llevando un caleidoscopio a la luz y manten