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Hanson Observacion

Aug 02, 2015

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OBSERVACIN

NORWOOD RUSSELL HANSON

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El ojo nunca ac08tumbrado

podra a l.

ver el Sol,

u no e8tuvieraGOETHE1

A

Co~~ideremos a dos ~crobi?logos. Estn observando la preparacion de un portaobjetos; SI se les pregunta qu es lo que ven, ~ueden da~ respuestas distintas. Uno de ellos ve en la clula que tle?~ ~nte el un agrupamiento de materia extraa: es un producto artificial, un grumo resultante de una tcnica de teido inadecuada. Este cogulo tiene poca relacin con la clula, in vivo, como la que puedan tener con la forma original de un jarrn griego las rayas que sobre ste haya dejado el pico del arquelogo. El otro bilogo identifica en dicho cogulo un rgano celular, un "aparato de Golgi". En cuanto a las tcnicas, sostiene que "la regla establecida para detectar un rgano celular consiste en fijar y teir la preparacin. Por qu ~ec~lar de :sta tcnica suponiendo que slo brinda productos artificiales, mientras que otras revelan rganos genuinos?" La controversia contimia.? En ella est involucrada toda la teora de las tcnicas microscpicas; no es un problema obviamente ex~e~imental. Pero afecta a lo que los cientficos dicen que ven. QUlza puede tener sentido decir que ambos observadores no ven la misma cosa, no parten de los mismos datos, aunque su vista sea normal y los dos perciban visualmente el mismo objeto. "Ob s~rva tion" const it uye el captulo 1 del libro Paiterns . . IOn o/ Di8covery. A~ [nqulry Into th: Conceptual Foundation8 o/ Science, de N. R. Hanson, publlca?o por Cambridge. University Press, 1958. Versin cast.ellana de Enrique Garca Camarero, publicada por Alianza Universidad ' Alia nza Ed't' or'raf l , M ad .d I rr ,~977, con. el ~tulo Ptron e de de8cubrimiento. Se reimprime con permiso de Alianza Editorial. 1 W-' . h d ar nlc t 48 Auge 80nnenhaft I Die Sonne konnt' e8 nie erblicken: Goe~he, Zahme Xenien, Werke, Weimar, 1887-1918, Lb. 3, 1805. ' Vanse los artculos de Baker y Gatonby en Neture, 1949-1958.

Imaginemos que los dos estn observando un protozoo, una amoeba. Uno de ellos ve un animal unicelular, el otro, un animal no celular. El primero ve a la amoeba en todas sus analogas con los diferentes tipos de clulas simples: clulas del hgado, clulas nerviosas, clulas epiteliales. Estas tienen membrana, ncleo, citoplasma, etc., entre las de esta clase, la amoeba se distingue slo por su independencia. Sin embargo, el otro ve que las amoebas son anlogas, no a las clulas simples, s'no a los animales. Como todos los animales, la amoeba ingiere su comida, la digiere y la asimila. Excreta, se reproduce y es mvil de una manera ms parecida a como lo es un animal que la clula de un tejido. No es ste un problema experimental, pero puede afectar al experimento. Lo que cualquiera de estos dos hombres consideran como cuestiones significativas o datos relevantes puede estar determinado por el peso relativo que d a cada una de estas dos palabras: "animal unicelular'L'' Algunos filsofos tienen una frmula dispuesta para estas ocasiones: "Naturalmente, ellos ven la misma cosa. Hacen la misma observacin, puesto que parten de los mismos datos visuales. Pero lo que ven lo interpretan de una forma diferente. Interpretan los datos de forma diferente.t'"3 No es ste un asunto meramente conceptual, por supuesto. Vase Wittgenstein, Pliilo sop ical Investia aion, Oxford, Blackwell, 1953. [lnve8tigacione8 fil08fica8, Mxico, Instituto de Investigaciones Filosficas, UNAM / Barcelona, Espaa, Editorial Crtica, 1988, p. 196.J

4 (1) G. Berkeley, Euay Touiards a Neiu Theory o/ Vi8ion, en Obras, vol. 1, Londres, T. NeIson, 1948-1956, pp. 51 y siguientes. (2) Jarnes MiIl, AnalY8i8 o/ tb e Phenomena o/ th e Hu m an Mind, Londres, Longmans, 1869, vol. 1, p. 97. (3) J. Sully, Outlines o/ P8ychology, Nueva York, Appleton, 1885. (4) WiIliam James, Th e Principles o/ P8ychology, Nueva York, Holt, 18901905, vol. 11, pp. 4, 78, 80 y 81; vol. 1, p. 221. (5) A. Schopenhauer, Satz vom Grunde, en Smmtliche Werke, Leipzig, 1888, captulo IV. (6) H. Spencer, Tb e Principies 01 P8ychology, Appleton, Nueva York, 1897, vol. IV, captulos IX, X. (7) E. von Hartmann, Phi/080phy o/ the Uncoun8ciou8, Londres, K. Paul, 1931, B, captulos VII, VIII. (8) W. M. Wundt, Vor/e8ungen ber die Men8chen und Thierseele, Hamburgo, Voss, 1892, IV, XIII. (9) H. L. F. VOr;t Helrnholtz, Handbuch der Phy8i%gi8chen Optik, Leipzig, 1867, pp. 430, 447. (10) A. Binet, La p8ych%gie du rai80nnement, recb erch es e:rprimenla/e8 par I'hllpnoti8me, Pars, Alcan, 1886, captulos 111, V.

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La cuestin es, entonces, mostrar cmo estos datos son moldeados por diferentes teoras o interpretaciones o construcciones intelectuales. Muchos filsofos se han enfrentado a esa tarea. Pero, en realidad, I.afrmula con la que comienzan es demasiado simple para que permita captar la naturaleza de la observacin en fsica .. Es que quizs los cientficos citados anteriormente no comienzan sus investigaciones a partir de los mismos datos? Es que no hacen las mismas observaciones? Es que incluso no ven la misma cosa? Aqu nos en~ontramos con varios conceptos entrelazados. Debemos proceder cuidadosamente, puesto que, si es verdad que tiene sentido afirmar que dos cientficos que estn mirando a x no ven la misma cosa siempre debe haber un sentido anterior en que s ven la misma cosa: Pero el problema es entonces, "cul de esos dos sentidos es ms esclarecedor para la comprensin de las observaciones fsicas?" Estos ejemplos biolgicos son demasiado complejos. Pensemos en Johannes Kepler: imaginmosle en una colina mirando el amanecer. Con l est Tycho Brahe. Kepler considera que el Sol est fijo; es la Tierra la que se mueve. Pero Tyho, siguiendo a Ptolo~eo y a Aristteles, al menos en esto, sostiene que la Tierra est fija y que los dems cuerpos celestes se mueven alrededor de ella. Ven Kepler y Tycho la misma cosa en el Este, al amanecer? Al contrario que en las anteriores cuestiones "son aparatos de Golgi?" y "son los protozoos animales unicelulares o no celulare s. ,po d emos pensar que la pregunta sobre lo que ven Kepler y 7" Tycho es una cuestin experimental u observacional. Pero no era as en los siglos XVI y XVII. As.. Galileo dijo a los seguidores de Ptolomeo: "Ni Aristteles ni ustedes pueden probar que la Tierra(11) J. Grote, ExploratioY ss. Philo so plvica,

es de [acto el centro del universo ... " 5 "Ven Kepler y Tycho la misma cosa en el Este, al amanecer?" no es quizs una cuestin de facto, sino, ms bien, el comienzo de un examen de los conceptos de visin y observacin. La discusin resultante podra ser: -S, ven lo mismo. -No, no ven lo mismo. -S, ven lo mismo! -No, no ven lo mismo! El hecho de que eso sea posible nos indica que puede haber razones para ambos argumentos." Consideremos algunos puntos que apoyan la respuesta afirmativa. Los procesos fsicos que tenan lugar cuando Kepler y Tycho miraban el amanecer son de importancia. El Sol emite los mismos fotones para ambos observadores; los fotones atraviesan el espacio solar y nuestra atmsfera. Los dos astrnomos tienen una visin normal; por tanto, dichos fotones pasan a travs de la crnea, el humor acuoso, el iris, el cristalino y el humor vtreo de sus ojos de la misma manera. Finalmente, son afectadas sus retinas. En sus clulas de selenio ocurren cambios electro qumicos similares. En las retinas de Kepler y de Tycho se forman las mismas configuraciones. As pues, ellos ven la misma cosa. En algunas ocasiones Locke se refera al hecho de ver con estas palabras: un hombre ve el Sol si la imagen que de l se le forma en la retina es una imagen normal. El doctor Sir W. Russell Brain se refiere a nuestras sensaciones en la retina como indicadores y seales. Todo lo 'que tiene lugar detrs de la retina es, como l dice, "una operacin intelectual que se basa en gran medida en experiencias no visuales ... ".7 Lo que vemos son los cambios ques Galileo, Dialogue Goncernir.g 1953, "The First Day", p. 33.the Two Cie] World Sy8tem$,

Cambridge, 1900, vol.

11,

pp. 201

California,

(12) B. Russell, en Mind (1913), p. 76. My$tici$m Longmans, 1918, p. 209. The Problems 01 Philo$ophy, pp. 73, 92, 179, 203. (13) Dawes Hicks, A rist. Soco Sup., vol. 11 (1919), (14) G. F. Stout, A Manual 01 Psychology Londres vol. 11, 1 Y 2, pp. 324, 561-4. ""

and Logic, Nueva York, Nueva York, Holt, 1912, pp. 176-8.

6 '''Du ist doch kein Sehen!'-'Da$ ist doch ein Sehen!' Beide m~un sicb: begrifflich rechtjertiqer: las$en"; Wittgenstein, Phi/. Inv., p. 203. 7 Brain, Recen! Advance6 in Neurology (en colaboracin con Strauss), Londres, 1929, p. 88. Comprese con Helrnho\tz: "Las sensaciones son signos de nuestra conciencia, y es tarea de nuestra inteligencia aprender a entender su significado"; Handhuch der phY$iologchen Optik, Leipzig, 1867, vol. 11I, p.433. Vase tambin Husserl, "Ideen zu einer reinen Phnornenologie", en Jahrhuch lr Ph ilosopie, vol. 1 (1913), pp, 75, 79 Y el Handworterbuch der Phy6iologie de Wagner, vol. III, seccin I (1846), p. 183.

Clive 1907 2 di" a. e cion,

(15) A. C. Ewing, Fundamental Que~tion$ 01 Phi/osophy, Nueva York, 1951, pp. 4.5 Y ss. (16) G. W. Cunningham, Problem s 01 Phil080phy Nueva York Holt 1924 pp. 96-7. " , ,

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ocurren en la tnica retiniana. El doctor Ida Mann considera que la mcula del ojo "ve detalles en luz brillante" y los bastoncillos "ven autos que se aproximan". El doctor Agnes Arber habla del ojo como si por s mismo viera.8 A menudo, cuando se habla de la visin, se dirige la atencin a la retina. As, las personas normales se distinguen de aquellas otras en las que no pueden formarse imgenes en la retina; podemos decir de las primeras que pueden ver, y de las segundas, que no pueden ver. Si infor